La defensa irrestricta de los Derechos Humanos es una tradición social y política que nos constituye.

Es parte irrenunciable de nuestra identidad.

Por eso, la represión a los pueblos originarios en Villa Mascardi, en Río Negro, es un hecho que reprobamos y que no se debiera naturalizar.

El atentado sufrido por la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, debe ser un límite absoluto para la Argentina democrática.

Basta de odio. Basta de agresiones. Basta de violencia.

Las manifestaciones irresponsables expresadas desde hace mucho tiempo por la oposición mediática, política y judicial pueden generar consecuencias graves.